Citas Bíblicas

"ESTAS SEÑALES SEGUIRÁN A LOS QUE CREEN..." (Mr:16:9-20)

Uno de los pasajes que más controversia ha traído a quienes se aventuran en el estudio de las Escrituras es, sin duda, el que se encuentra en el último capítulo del Evangelio de Marcos (Mr:16:9-20)
En esos versículos, el autor parece decir que los que creen en el evangelio tienen que tener señales tales como: echar demonios, hablar nuevas lenguas, hacer sanidades, etc.
Veamos lo que dice la Escritura:

"Y estas señales seguírán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas" (Marcos 16:17)

Cuando leemos este versículo nos preguntamos ¿Entonces, estas señales tienen que ser visibles en todo cristiano?
Como se sabe, no todos los creyentes poseen esos dones, ni hacemos esas señales; por lo menos, hasta donde he podido observar.
Esto nos plantea el siguiente interrogante, ¿A qué se refiere el Señor en este pasaje?

Debido al dificultad que tenemos de responder de manera satisfactoria y sin herir suceptibilidades, algunos estudiosos dicen que esas señales las tenían solo los peimeros creyentes; otros han llegado a poner en duda la autenticidad de esos versículos, alegando que en algunos manuscritos no se encuentran. Pero ni una cosa ni la otra tienen un real sustento bíblico y son solo suposiciones.
Lo cierto es que si los versículos nueve al veinte del libro de Marcos no son auténticos, nos vemos obligados a admitir que el Evangelio termina abruptamente en el versículo ocho.
Ahora bien, si el Evangelio de Marcos termina en el versículo ocho, tenemos que reconocer que está inconcluso y el final de ese maravilloso libro se ha perdido.
En un intento de llevar luz a quienes nos lo han solicitado, vamos a analizar este pasaje planteando el siguiente argumento: Estas señales no están referidas a los cristianos, el Señor no se está refiriendo a los que van a creer en el evangelio anunciado por los apóstoles, sino a las señales que los apóstoles van a tener si creen en su resurrección. Este versículo está dentro de un contexto que comienza en el versículo nueve, veamos lo que dice:

"Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.
Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.
Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron."  (Mr:16:9-11)

Hasta aquí vemos que los apóstoles, (“los que habían estado con él”) no creyeron los dichos de María Magdalena. Sigamos leyendo:

"Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo. Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos creyeron." 
(Mr:16:12-13)

En estos versículos vemos que se hace alusión a los dos apóstoles mencionados por Lucas (Lc:24:13-35) y la Escritura dice que “los otros” (los otros apóstoles) tampoco a ellos les creyeron. Sigamos leyendo:

"Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado." 
(Mr:16:14)

Aquí podemos corroborar que los que se negaban a creer eran los apóstoles es decir, "los once” (Judas Iscariote ya no estaba con ellos pues se había suicidado) Sigamos con la lectura:

"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura."
(Mr:16:15)

Esta comisión se la encarga a los apóstoles, (algunos de los cuales aun se niegan a creer que el Señor ha resucitado.) y les dice:

"El que creyere
(futuro) y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."  (Mr:16:16)

En este versículo el Señor se está refiriendo a los que creyeren en el evangelio anunciado por los apóstoles.(por eso está en tiempo futuro)
Pero en el siguiente versículo el Señor se refiere a otra cosa. Veamos lo que dice:

"Y estas señales seguirán a los que creen
(tiempo presente):En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios."  (Mr:16:17-19)

Aquí el Señor Jesucristo utiliza el tiempo presente (los que creen…) es decir, se está refiriendo a los apóstoles; en efecto, ellos, los apóstoles, son los que tendrán esas señales si creen en la resurrección del Señor; y eso es precisamente lo que ocurrió cuando predicaron el evangelio según lo que leemos al final del libro:

"Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén" 
(Mr:16:20)

Esas señales eran realizadas por los apóstoles. (Hch:2:43) Sin embargo debemos reconocer que muchos creyentes que no eran apóstoles también realizaron algunas señales de esta índole, pero en el pasaje de Marcos (Mr:16:17-18) el Señor se está refiriendo a las señales que los apóstoles iban a realizar si creían en su resurrección.