Citas Bíblicas
Ángel Escribió:
Solo para que sepas Que Jehová es Dios….
 Acerca de su ley
 
La Ley ha influenciado la vida de muchos cristianos al guiarlos a Cristo (la ley es un "ayo", Gál.3:25).
ayo nos lleva a Cristo.. por que por medio de la lay conocemos que hemos pecado luego vamos a Cristo nuestro mediador
 
la ley es Perfecta. Por que Dios es Perfecto.
"La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma" (Salmo 19:7,8).
 
La Ley es Amor porque Dios es amor
 
es el cumplimiento de amor Romanos 13 :8,10
 
La Ley es Eterna: porque Dios es eterno
 
Mateo 5: 17,19 será que ya pasaron lo cielos y la tierra,
 
La ley es buena porque Dios es Bueno.
 
1ra de Timoteo 1: 8,9
 
Bueno hay algo que quiero que sepas acerca del comentario acerca del sábado el sábado fue dado en el Edén y te pregunto Adán que era acaso era judío también . y la los Mandamientos fueron dados en Monte Sinaí halos Judíos
En el capitulo 20 de éxodo pero si tu vez en el capitulo 16 de éxodo el pueblo reposo el sábado según los mandamientos de Dios .. ahora déjame decirte que aun en el cielo nuevo y tierra nueva aun estarán vigentes los mandamientos de Dios donde se encuentra en Sábado.. lo dice en profecías que aun no se a cumplido es para el tiempo del fin Isaías 66: 22, 23  pero en el versículo 15 del mismo capitulo lee (acaso ya vino el señor esto habla del juicio…)   Que Dios te Bendiga y te ilumine…
 
 
 RESPUESTA:
Hola Ángel: Gracias por comunicarse.
Respecto a su comentario le diré que, cada uno es dueño de guardar los días que quiera. De manera que si usted quiere guardar el sábado a la manera de los israelitas, es cosa suya.
Usted parece suponer que eso es lo correcto. Pero a veces sucede que nos dejamos llevar por lo que suponemos que es verdad, sin conocer lo que Dios realmente dice.
He encontrado en su comentario algunos conceptos que son verdaderos; sin embargo, su razonamiento adolece de toda lógica.
Veamos: Usted pretende darle a la ley de Dios atributos divinos, por el solo hecho de ser la ley de Dios. (?) Eso no tiene sentido pues si todas las cosas que Dios hizo tuviesen los atributos de Dios, toda la creación sería eterna, y no es así.
La tierra, por ejemplo, es creación de Dios, y sin embargo no es eterna, ya que un día llegará su fin. (2P: 3:10; Ap:21:1)

Ninguna de las obras de Dios es eterna; si lo fuesen ya no serían creación de Dios, pues existirían desde siempre.
La eternidad es un atributo de Dios, pues él es el único que no tiene principio ni fin. Ese es el concepto de eternidad. Algo eterno es aquello que no tiene fin, pero tampoco tuvo principio.
De modo que, si la ley de Dios ha sido creada por Dios, ya no es eterna, pues ha tenido un principio.
Ahora bien, Usted dice que “la ley de Dios es perfecta porque Dios es perfecto” Pero eso no es verdad.
Si la ley de Dios es perfecta, no se debe a que Dios es perfecto. La ley de Dios es perfecta porque Dios la hizo perfecta.
Eso es verdad. Pero decir que la ley de Dios es perfecta porque Dios es perfecto, no tiene ningún sentido.
Lo mismo sucede con los otros atributos que usted enuncia de la ley. Hasta que llegamos al asunto de la eternidad, lo cual, como ya dijimos, no tiene sentido lógico.
De manera que, el razonamiento que utiliza para “defender” los atributos de la ley de Dios, carece de lógica.
Sin embargo, admito que la ley de Dios es perfecta y el mandamiento es santo, justo y bueno; en eso estamos de acuerdo, pues eso es lo que la Biblia enseña.
Pero aun cuando la ley es perfecta, no tiene vigencia para los que estamos en Cristo. El apóstol Pablo se encarga de explicarlo en el libro de “Romanos”
Veamos las citas:


“Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” (Ro:6:14)

“Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.” (Ro:7:6)


En estas citas podemos comprobar que ya no estamos bajo la ley; esto se debe a que estamos muertos. Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Cristo. Veamos la cita:


“sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.” (Ro:6:6)

Veamos la secuencia de los hechos:
- La ley nos acusa de pecado.
-Somos infractores de la ley.
-Por ese motivo la ley nos condena a muerte (Ro:6:23)
-Estando nosotros condenados a muerte, Cristo viene y ocupa nuestro lugar y muere por nosotros.
Ahora bien: Necesitamos comprender esto: si Cristo murió por nosotros, nosotros morimos con él (Ro:6:6)
Y si estamos muertos, no estamos bajo la ley, pues la ley no tiene vigencia en los muertos. (Ro:7:1-6)
Fuimos muertos, porque la ley nos condenó a muerte, ¿Qué más quiere de nosotros la ley?


Pasemos al versículo que me cita de la epístola a los gálatas. Permítame que le haga un comentario acerca de él.
El comentario es este: La Biblia no es un libro para buscar versículos que justifiquen lo que nosotros suponemos que es verdad. Al contrario, la Biblia es un libro que nos instruye acerca de aquello que Dios enseña. Debemos tener cuidado al leerla a fin de no malinterpretar sus dichos. Las leyes de la hermenéutica nos ayudan a interpretar correctamente cada uno de los pasajes de este maravilloso libro.
Los falsos maestros sacan de contexto frases de la Biblia para justificar sus mentiras con las cuales se aprovechan de la ingenuidad de la gente. Pero nosotros no debemos hacer eso; sino que debemos estudiar la Biblia a fin de saber, en verdad y con toda exactitud, aquello que Dios enseña al hombre.
Si no estudiamos detenidamente cada pasaje de la Escritura , caemos en el error de malinterpretar la enseñanza de Dios. Y esto es precisamente lo que a usted le ha sucedido con el versículo de “Gálatas”
Al utilizar este versículo para “enseñarme” que la ley de Dios sigue vigente aun; usted cae en el error de no interpretar el pasaje en el cual se encuentra el versículo. Si hubiese leído el pasaje, comprendería que la Biblia enseña exactamente lo contrario de lo que usted trata de hacerme ver.
En efecto, la cita que usted menciona (Gá:3:25) enseña que los discípulos de Cristo ya no estamos bajo ayo; es decir, no estamos bajo la ley. Leamos el versículo:


“Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo,” (Gá:3:25)

De manera que, por más que la ley sea perfecta, amorosa, buena, y todo lo que usted quiera decir de ella; no está vigente para mí. Tal vez esté vigente para usted. Pero para los discípulos de Cristo, esa ley no tiene validez. No importa lo que usted “suponga”; lo único que importa es lo que Dios dice; y Dios dice que los que hemos sido justificados por la fe en Cristo, no estamos bajo la ley!!!

Quizás usted se pregunte: ¿Por qué no estamos bajo la ley? La respuesta es: Porque hemos sido justificados. Esto quiere decir que Dios nos ha declarado justos. A eso se le llama justificación.
La justificación, es el acto legal de Dios mediante el cual declara justo al pecador, por medio de la fe que éste ejerce en Cristo.
De manera que,  a partir de la fe en Cristo, somos justos ante Dios.


“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,” (Ro:5:1)


Esta enseñanza nos muestra que no somos justos por haber cumplido las obras de la ley; sino por la fe en Cristo. Veamos la cita:



“sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo…”
(Gá:2:16)

Ahora bien: el hecho de ser justos, ¿es suficiente motivo para que no estemos bajo la ley? ¡SÍ! ¿Por qué? Porque "la ley no fue dada para el justo" (1Ti:1:9)
¿Eso significa que estamos sin ley? No. Los cristianos estamos bajo la ley de Cristo. (1Co:9:21)
 Pero una cosa es la ley dada por Moisés a los israelitas; (la ley de pecado y de la muerte) y otra cosa es la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús. Para aquella ley estamos muertos; pero para la ley de Cristo estamos vivos. Veamos como lo dice Pablo:


“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.” (R0:8:2)

De manera que, no hay ningún razonamiento bíblico que nos haga pensar que el sábado tenga que seguir guardándose como día de reposo. Eso está bien para los que están bajo la ley dada por Moisés en el Sinaí; pero los discípulos de Cristo no estamos bajo esa ley.
Por otra parte, si usted lee el libro de los “Hechos” (Hch:15:1-31) podrá comprobar que los cristianos no estamos obligados a cumplir la ley.
Sobre éste asunto, los apóstoles y los ancianos de Jerusalén reunidos en concilio, determinaron lo siguiente:

“…ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de los sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis... ” (Hch:15:28-29)

Aquí podemos comprobar que el Espíritu Santo, los apóstoles y los ancianos de Jerusalén, les anunciaron cuatro cosas a los nuevos discípulos, las cuales harían bien en guardar. Pero curiosamente no se encuentra entre esas cuatros cosas el mandamiento de guardar el sábado.


¿Cree usted que los ancianos de Jerusalén, los apóstoles y el Espíritu Santo, se equivocaron al omitir de estas recomendaciones el cuarto mandamiento?

Si guardar el día de reposo es tan importante, ¿Por qué los apóstoles y el Espíritu Santo no se lo mencionaron a los nuevos discípulos, los cuales eran gentiles y no tenían idea de lo que eso significaba?

Fijese que éstas ordenanzas fueron entregadas en todas las ciudades a los nuevos discípulos,(Hch:16:4) pero jamás se les mencionó que guardasen el sábado. ¿Qué curioso verdad?
En fin. Que Dios lo bendiga.