Citas Bíblicas

PARÁBOLA DE LOS OBREROS DE LA VIÑA (Mt:20:1-16)

La parábola de los obreros de la viña constituye una explicación de los interrrogantes que se plantean depués del suceso acaecido con el joven rico.
Uno de los interrogantes que se plantean es el siguiente:
¿Qué tendrán aquellos que han dejado todo y han seguido al Señor? (Mt:19:27)

La parábola de los obreros de la viña, nos deja ver que si bien todos recibirán lo mismo (la vida eterna) sin embargo muchos primeros serán postreros, y muchos postreros serán primeros.
¿Cómo se explica esto?
Es necesario señalar que cuando el Señor dice "primeros y postreros", se está refiriendo al lugar que se ocupa en una celebración, o en una reunión de importancia.
Veamos lo que dice el Señor respecto a esto, en un pasaje del libro de Lucas:

"Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro mas distinguido que tú esté convidado por él, y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. Mas cuando fueres convidado, vé y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa.
Porque cualquiera que se enaltece será humillado; y el que se humilla, será enaltecido."
(Lc:14:8-11)

Así como en las bodas los primeros lugares son ocupados por los más distinguidos; así también ocurre en cualquier otra celebración. Por lo tanto, podemos ver que los lugares de importancia están reservados para aquellos que merecen un lugar relevante en dicha celebración.
De manera que los lugares mas alejados son ocupados por aquellos menos distinguidos, hasta llegar a los últimos lugares. Mientras que en los primeros lugares se encuentran, como dijimos, los de mayor distinción.

Los escribas gustaban de ocupar los primeros lugares; pero no se merecían ese privilegio. Esto lo podemos comprobar en el siguiente párrafo:

"Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación." (LC:20:46-47)

Ahora bien: Según la parábola de los obreros de la viña, hay muchas personas que parecen ser muy impotantes en la obra del Señor.
Muchas de estas personas creen ser de mucho valor y creen haber realizado mucho trabajo para Dios.
Algunos de ellos creen que Dios los recibirá con gran gozo y les preparará un especial lugar junto a Él por lo mucho que han trabajado.
Por otro lado, hay personas que trabajan humildemente, sin demasiada ostentación ni pompa, y ni siquiera son reconocidos como grandes obreros por los hombres; tampoco se conocen sus nombres y, obviamente, no son muy populares. Estas personas, al decir de la mayoría de la gente, trabajan muy poco, o casi nada; por lo tanto son insignificantes.
Pero: ¿Cuales de estas personas ocuparán los primeros lugares y quienes ocuparán los últimos?
El Señor dice que muchos primeros serán postreros y muchos postreros serán primeros.
Es decir: Muchos de estos que parecen ser candidatos a ocupar los primeros lugares pues la obra que realizan parece ser de mucha importancia, ocuparán los últimos lugares.
Y muchos de aquellos, cuya tarea parece insignificante, ocuparán los primeros lugares.
¿Por qué sucederá así? Veamos:

Es un hecho que el Señor dará a todos la vida eterna, (pues eso es lo que ha prometido a quienes lo siguen) pero enaltecerá a aquellos que Él quiera enaltecer según lo que ve en los corazones dando "lo que sea justo" (Mt:20:4;7)
Y aquellos que no seamos enaltecidos, ni puestos en los primeros lugares, tendremos que ver con dicha esta celebración sea cual sea nuestra posición en ella; sin lamentarnos, pues suficiente privilegio es pertenecer al reino de Dios.

Nótese que los obreros que llegaron primero a trabajar en la viña, habían estado trabajando todo el día, y por eso mismo, "murmuraban contra el padre de familia"   cuando éste no les dió más de lo acordado. (Mt:20:11) Sin embargo no tenían motivos para quejarse pues se les había pagado lo justo.
Nótese además, que de haber obrado con humildad no se hubiesen molestado porque el padre de familia fué bueno con aquellos que trabajaron menos; sino, por el contrario, se hubiesen alegrado por ello.
También es digno de destacar que a quienes se les pagó primero, fueron los últimos de los últimos, en llegar a trabajar en la viña. Es decir que antes de ellos habían llegado tres tandas más de obreros.
Estos obreros, últimos en llegar, no habían sido contratados por nadie. (Mt:20:7)


Por último debemos destacar que el Señor escoge a algunos, no por la tarea que realizaron, ni por menospreciar a los otros, sino porque es bueno y quiere enaltecer a los humildes.