Citas Bíblicas

¿Es cierto que no debemos donar sangre?

Guillermo escribió:
Es un gusto comunicarme con Ud. a fin de saber, o tener una opinion sobre el siguiente asunto:

¿Es cierto que no debemos donar sangre?. A que se refiere ahogado.

atte.

RESPUESTA:
Hola Guillermo!! Gracias por comunicarte. Te envío un artículo sobre el concilio de Jerusalen, en él podrás encontrar las respuestas a tu consulta.

 

El concilio de Jerusalen (Hch:15)
 
El capítulo quince de los "Hechos de lo apóstoles" es unos de los más grandes capítulos de la Biblia. En él, todo creyente puede descansar de la opresión a la cual, a veces, se nos pretende someter.

En este capítulo se desarrolla lo que se conoce como "el concilio de Jerusalén"
En ese concilio lo que se debatía era si se les debía, o no, enseñar a los nuevos creyentes a circuncidarse y guardar la ley de Moisés (Hch:15:24)
Y lo que se decide, por boca de Jacob, es lo siguiente:

"Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre." (Hch:15:19-20)
El veredicto claro de Jacobo (vs.13) es: "que no se inquiete a los gentiles", es decir, los gentiles no necesitan ser circuncidados ni están obligados a guardar la ley de Moisés. (vs.24)
Sin embargo, necesitan saber algunas cosas que son "necesarias" (vs.29)
Entre estas cosas está el abstenerse de sangre. Este mandamiento es de carácter universal, ya que fue dado por Dios a Noé.
."pero carne con su vida, que es su sangre no comeréis" (Gn:9:4)
También se pueden ver otros pasajes de la Escritura en donde se prohíbe comer sangre: (Lv:7:26-27; 17:10-14) Es decir que la sangre de los animales, no debe comerse.
En todos estos pasajes vemos que lo que está prohibido por Dios es comer sangre.
Esto es a lo que se refiere la Escritura en cuanto a la sangre de los animales
Pero no dice nada respecto a donar o recibir una transfusión de sangre humana.
Ahora bien, podría suponerse que la Escritura no habla de donar sangre, pues en los días en que se escribió la ley no existían las transfusiones. Sin embargo, eso de ninguna manera constituye un impedimento para Dios, de manera que estamos convencidos que si Dios hubiese querido prohibir las transfusiones lo hubiese hecho; aun sin que estas existiesen y sabiendo que un día se realizarían.
Nótese que está prohibido comer la sangre de los animales. Pero en cuanto a la sangre de las personas está prohibido "derramarla", esto es, matar.
En mi opinión, donar sangre no está prohibido, tampoco está prohibido recibir sangre, lo que está prohibido, en relación a la sangre humana, es matar a las personas. Esto es, derrramar sangre.
Y en cuanto a la sangre de los animales está prohibido comerla.
De todos modos, si alguien se niega a dar o recibir sangre porque cree que las transfusiones están prohibidas por Dios, está en todo su derecho.
Lo que no puede hacer la tal persona es prohibir que otros den sangre o la reciban, sabiendo que esto las puede salvar de la muerte.
Y en cuanto a "ahogado", (el otro punto al cual se expresa el concilio) se refiere a los animales cuya sangre no ha sido derramada, por lo tanto la sangre aun está en ellos. (Lv:1713)

Respecto a la fornicación y la idolatría, podemos constatar que en el NT hay infinidad de versículos que condenan tanto a una, como a la otra.
Por ejemplo:

"... ni los fornicarios, ni los idólatras... heredarán el reino de Dios."  (1Co:6:9)

En lo que respecta a la fornicación, la Escritura dice que debemos huir de ella:

"Huid de la fornicación..."
(1Co:6:18)
Es de destacar, que la orden es: HUIR, No combatir contra ella, sino huir.
No hay forma de ganar una batalla contra la fornicación. Por eso es necesario huir, antes que la tentación nos gane.

Y en cuanto a la idolatría, debemos abstenernos de tener tratos con todo aquello que tenga apariencia de ídolo. La orden es, rechazar la idolatría de nuestra vida; pero esto no significa rechazar a los idólatras, porque si nos alejamos de ellos, no podremos llevarles la verdad. Es necesario comprender a quienes están bajo esa condición, a fin de poder ayudarles a conocer la verdad.
Bueno, espero haber sido claro, si no es así, ya sabe quepuede volver a comunicarse.
Hasta pronto. Que la gracia del Señor sea con usted y los suyos.
Carlos.